“El nuevo sistema de comunicación
transforma radicalmente el espacio y el tiempo, dimensiones fundamentales de la
vida humana. Las localidades se desprenden de su significado geográfico y se
reintegran en redes funcionales provocando un espacio de flujos que sustituye
el espacio de lugares: es el espacio Internet, el no-espacio y no-lugar que
diluye las ciudades y establece redes complejas estructural y afectivamente,
dando pie a lo que algunos autores llaman redes neuronales. El tiempo se borra
en el nuevo sistema de comunicación, cuando pasado, presente y futuro pueden
reprogramarse para interactuar mutuamente en el mismo mensaje. El espacio de
flujos y el tiempo atemporal son los cimientos materiales con los que está construida
la nueva cultura, que transciende e incluye la diversidad de los sistemas de
representación transmitidos por la historia: la cultura de la virtualidad real,
donde el hacer creer acaba creando el hacer.” [Castells, Manuel. La sociedad red.
p.452]
El proceso de enseñanza
aprendizaje tiene como objetivo brindar a las futuras generaciones todos los
conocimientos necesarios para hacerle frente a los retos que demanda la
sociedad actual.
Éstas áreas de oportunidad
incluyen una mentalidad global replanteando los valores familiares, las
estrategias para resolver problemas y las formas de aprender, no solo
conocimientos académicos, también aprendizajes conductuales y sociales.
Desde que Internet ha llegado a
muchos de los hogares y centros educativos de México y del mundo, la
información está al alcance de todos, convirtiéndose en una herramienta valiosa
para quienes concientizan su uso, o bien, en un simple instrumento de
recreación e incluso de ocio.
En el caso de la labor docente,
la implementación de las nuevas tecnologías como parte de las habilidades tanto
de profesores como de alumnos, ya no es un privilegio, es una necesidad. Su
adecuado uso implica un cambio de paradigmas que permitan implementar
metodologías más dinámicas sin perder la relación entre los estudiantes, la
capacidad de relacionarse presencialmente y la función del maestro como
facilitador del aprendizaje, guiando a los alumnos en la toma de decisiones y
resolución de problemas, dejando atrás
el modelo del profesor como único poseedor del conocimiento.
Es indispensable que los docentes
promuevan la autonomía estudiantil para favorecer el desarrollo de sus propias
habilidades y considerando al aprendizaje como una actividad social, ya que las
generaciones actuales no solo aprenden del maestro, generan conocimiento a
partir de los compañeros, de los movimientos sociales y especialmente de internet.
Para este propósito existen dos
tipos de herramientas en la web, que permiten el aprendizaje individual y
colaborativo.
Herramientas asíncronas:
Son aquellas en las que la interacción
alumno-profesor no coincide en el tiempo y en el espacio, ocurre de forma
intermitente, no simultánea. Ofrecen como ventaja que las discusiones y
aportaciones de los participantes quedan registradas y el usuario puede
estudiarlas con detenimiento antes de ofrecer su aportación o respuesta
(Fuente: www.elearningworkshops.com)
Algunos ejemplos de este tipo de
herramientas serían los foros, blogs, correo electrónico, wikis.
Herramientas síncronas
El proceso de aprendizaje en
línea, se lleva a cabo en tiempo real, donde la interacción alumno-tutor
coincide en el tiempo y en el espacio (Fuente: www.elearningworkshops.com).
Tal es el caso del chat, Messenger,
videoconferencia.
La vorágine tecnológica requiere
que la educación realice un cambio acorde a la formación que necesita y demanda
el sector estudiantil.
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